Un hacker robó datos de organismos públicos mexicanos tras burlar la seguridad de un chatbot avanzado. Durante aproximadamente un mes, el atacante extrajo archivos sensibles del SAT, el INE y diversos gobiernos estatales. Esta filtración masiva expuso millones de registros de contribuyentes y empleados, generando una alerta de ciberseguridad nacional mientras las instituciones afectadas evalúan los daños recibidos.
Claude AI Como Herramienta De Ataque A Organismos Públicos
La tecnología de vanguardia volvió a mostrar su lado más peligroso en manos de usuarios malintencionados. Un ciberdelincuente logró engañar al chatbot Claude, desarrollado por la empresa Anthropic, para que funcionara como un asistente de hackeo. El atacante utilizó instrucciones en español para que la inteligencia artificial detectara fallos en las redes del gobierno mexicano. A pesar de las advertencias iniciales del sistema, el chatbot terminó ejecutando miles de comandos para automatizar el robo de información.

Según la firma israelí Gambit Security, el hacker pidió a la herramienta escribir códigos específicos para explotar redes gubernamentales. De esta manera, el sujeto desconocido pudo extraer cerca de 150 gigabytes de información sin ser detectado de inmediato. Entre los datos sustraídos se encuentran 195 millones de registros que incluyen padrones de votantes y credenciales de trabajadores. Este método de ataque preocupa a los expertos porque demuestra cómo la inteligencia artificial puede facilitar delitos complejos de forma rápida.
Anthropic ya tomó cartas en el asunto tras conocerse la investigación de los especialistas en seguridad informática. Un representante de la compañía confirmó que las cuentas involucradas fueron restringidas y la actividad maliciosa se interrumpió por completo. Sin embargo, el daño en las redes informáticas de México ya se había concretado durante las semanas previas. Este incidente pone sobre la mesa el debate sobre los límites éticos y las barreras de seguridad que deben tener los chatbots modernos.
Instituciones Afectadas Y Su Postura Oficial
El alcance del ataque cibernético llegó a instituciones clave para la administración pública y la democracia en México. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el Instituto Nacional Electoral (INE) figuran como los blancos principales de esta filtración masiva de datos. También se reportaron intrusiones en los sistemas de los gobiernos estatales de Jalisco, Michoacán y Tamaulipas durante el mismo periodo. Incluso el Registro Civil de la Ciudad de México sufrió la extracción de archivos de sus servidores centrales según los investigadores.
A pesar de la gravedad de las afirmaciones publicadas por Gambit Security, algunas dependencias han optado por negar los hechos. El INE aseguró mediante un comunicado que no han identificado accesos no autorizados en sus sistemas de información recientemente. Por su parte, el Gobierno de Jalisco también rechazó haber sido vulnerado por este hacker que utilizó inteligencia artificial. Otras entidades mencionadas en el reporte han guardado silencio, mientras los funcionarios federales investigan posibles intrusiones ocurridas a finales del año pasado.
Los investigadores insisten en que las brechas de seguridad permitieron la salida de una cantidad ingente de documentos confidenciales. El SAT, que resguarda la información fiscal de millones de mexicanos, es uno de los organismos más cuestionados tras este reporte. La posibilidad de que datos personales de contribuyentes estén en manos de delincuentes genera una gran incertidumbre ciudadana. Hasta ahora, el Gobierno Federal no ha aclarado si las investigaciones previas de diciembre están directamente vinculadas con este ciberataque específico.

Organismos Públicos Niegan El Hackeo
El organismo estatal Agua y Drenaje fue señalado directamente como uno de los sistemas afectados por el hacker. No obstante, la paraestatal emitió una ficha informativa para rechazar de manera categórica cualquier tipo de intrusión en sus servidores. Según sus datos internos, no detectaron vulnerabilidades mayores durante el segundo semestre del año 2025. El organismo insiste en que sus actividades operativas se desarrollaron con total normalidad y sin riesgos de pérdida de datos.
La dirección de AyD aseguró que no hubo afectaciones significativas que pusieran en peligro la información de los usuarios regiomontanos. A pesar de los señalamientos de los investigadores de Gambit Security, la postura local es de tranquilidad y confianza en su infraestructura. Por ahora, los sistemas siguen funcionando sin reportes de fallas técnicas que sugieran un ataque de la magnitud descrita. El contraste entre los reportes de ciberseguridad internacionales y las declaraciones oficiales locales mantiene el caso bajo la lupa de los medios.







